Evangelio de hoy Sábado 3 de enero de 2026

Con el evangelio de hoy, estamos llamados a reconocer a Jesús que viene hacia nosotros cada día, a dejarnos guiar por el Espíritu para descubrirlo vivo en nuestra historia

El evangelio de hoy la portada en Página de voces de amor y vida
El evangelio de hoy la portada en Página de voces de amor y vida

Imagen del mensaje de reflexión del evangelio

Al día siguiente, al ver Juan a Jesús que venía hacia él, exclamó:

«Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Este es aquel de quien yo dijo: “Tras de mí viene un hombre que está por delante de mí, porque existía antes que yo”. Yo no lo conocía, pero he salido a bautizar con agua, para que sea manifestado a Israel».

Y Juan dio testimonio diciendo:

«He contemplado al Espíritu que bajaba del cielo como una paloma, y se posó sobre él. Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: “Aquel sobre quien veas bajar el Espíritu y posarse sobre él, ese es el que bautiza con Espíritu Santo”.

Y yo lo he visto y he dado testimonio de que este es el Hijo de Dios».

Palabra del Señor

Del santo evangelio según san Juan 1, 29-34

Es la señal viva

Juan no duda cuando ve a Jesús acercarse: lo reconoce y lo nombra. Su mirada, afinada por la obediencia y la espera, descubre al Cordero que quita el pecado del mundo. No habla desde suposiciones, sino desde la experiencia de haber visto a Dios manifestarse con claridad y verdad.

El Espíritu que desciende como paloma confirma lo que el corazón empieza a comprender. Juan aprende que no todo se conoce de inmediato, que la fe también es camino, revelación progresiva y confianza en la voz que envía. Su testimonio nace de haber sido fiel incluso cuando aún no entendía del todo.

Hoy estamos llamados a reconocer a Jesús que viene hacia nosotros cada día, a dejarnos guiar por el Espíritu para descubrirlo vivo en nuestra historia y a dar testimonio con la certeza humilde de quien ha visto actuar a Dios y ya no puede callar.